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Tiempos
Del Duelo - El duelo anticipado
En
no pocas ocasiones, como en el caso del enfermo moribundo, se puede prever
la muerte más o menos cercana.
Los
familiares, si aceptan la realidad, van entrando en un duelo
anticipado.
El
moribundo también hace su duelo anticipado.
Yo
casi no lloré después de la muerte de mi marido, pero antes fui un
llanto continuo. Sólo no lloraba delante de él.
En
ocasiones, tras penosa y larga enfermedad: Lo
vimos como una liberación.
Sin
embargo, esta anticipación no es garantía de un duelo sin obstáculos.
Para muchos, aún en esas circunstancias, no es fácil aceptar la cruda
realidad y la muerte cae como ladrón en la noche: No
podía creer que se me iba a morir alguna vez. No quería creerlo.
El
agente de relación de ayuda ha de tener mucho tacto para empatizar con
las personas al ritmo de sus ritmos en el duelo anticipado.
El
desahogarse con libertad y poder compartir la verdad de la situación con
alguien es sumamente terapéutico. Es bueno procurar para los dolientes un
espacio físico con cierta intimidad.
Se
ha de informar oportuna, sencilla y claramente por parte del profesional
competente, asegurando a los seres queridos que se está haciendo todo lo
humanamente posible.
Al
comunicar la muerte, es conveniente explicar cómo fue el proceso, aceptar
preguntas e interesarse por las necesidades emotivas y espirituales.
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