|
Tiempos
Del Duelo - El velatorio
La
sociedad actual tan juvenalista y secularista, que tabuiza la muerte, ha
eliminado muchas expresiones del duelo y del luto y ha reducido otras con
lo cual no se facilita su sana elaboración.
Todos
los pueblos han ritualizado el adiós a sus seres queridos.
Han
elaborado ritos fúnebres, han culturizado y socializado la muerte.
Estos
ritos y ceremonias constituyen un caudal acumulado que logra una sana y
sabia manera de ayudar emocionalmente a las personas en duelo, permitiendo
que se expresen en la acción sentimientos demasiado profundos como para
ser expresados con palabras en momentos tensos de emoción.
El
velatorio, tanto en un lugar público como en casa, facilita la aceptación
de la muerte, permite aflorar el llanto liberador, dominar la pena de la
separación, tocar el cadáver y hablar para despedirlo, expresando los
genuinos sentimientos ante el muerto...
Es
duro no poder velar a los seres queridos muertos, ni ver su cadáver.
El
sereno acompañamiento ha de dar completa libertad al sufriente para su
desahogo, respetando sus silencios.
Se
ha de ofrecer una presencia solidaria con ayudas o gestiones concretas, si
fuesen necesarias.
Se
ha de reavivar la esperanza cristiana en la resurrección, evocando la
resurrección de Cristo y la misericordia divina, ante familiares
cristianos.
En
los velatorios y funerales se ofrece a la comunidad la posibilidad de
expresar la solidaridad y los propios afectos a los deudos.
Es
una ocasión especial de reflexión sobre la propia muerte.
|