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Tiempos
Del Duelo - Las exequias o funerales
Es
saludable poder decir adiós al ser querido muerto, ritualizar la
despedida, honrar su memoria, agradecer su existencia... Conforta a los
familiares escuchar lo significativo que fue su ser querido para la
comunidad, que será recordado positivamente...
En
la liturgia de las exequias (responso, funeral, despedida en el
cementerio, novenario, etc.) la finalidad de los ritos cristianos no es
venerar los cuerpos sino celebrar la memoria del difunto, afirmar el valor
de la vida y situar el acontecimiento de la muerte en el horizonte de la
pascua de Cristo.
Estos
actos litúrgicos dan un sentido de continuidad a la vida y fomentan la
pertenencia al pueblo de Dios. A su vez, facilitan la elaboración del
duelo al contribuir a:
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Afrontar
la realidad de la muerte sin negarla u ocultarla.
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Exteriorizar
la pena liberando las emociones.
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Reavivar
la fe y la esperanza en los presentes.
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Despedir
comunitariamente a un miembro de la comunidad.
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Comunitarizar
la ayuda de los deudos.
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Reflexionar
sobre la muerte evangelizando la vida.
Otras
celebraciones litúrgicas durante el año (misas de sufragio,
paraliturgias y otros ritos familiares) van ayudando a serenar el
sufrimiento y alimentan la esperanza.
Se
ha de considerar el hecho de tener las cenizas del muerto en casa.
Puede
acarrear serios problemas en la sana elaboración del duelo.
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