|
Tiempos
Del Duelo - La
visita a domicilio
Se
ha de efectuar periódicamente la visita a domicilio al menos durante un
mes, después del fallecimiento.
Es
necesario tomarse tiempo e ir con calma, no hablar mucho, practicar la
actitud de escucha, emplear también el lenguaje no verbal, permitir el
desahogo de los sentimientos del doliente y aceptar el llanto.
Está
hablando el corazón: no entrar en desintonía con razones. No juzgar. No
tener que responder a todos los interrogantes, pero sí escucharlos.
Es
bueno, si se pide, clarificar las fases del duelo y sus tiempos,
expresando que son normales las manifestaciones emotivas, aconsejando no
tomar decisiones importantes de inmediato.
No
caer en el error de ayudar a evadirse de la realidad con meros consuelos o
"frases hechas"(1).
Es
muy aconsejable aportar ayudas concretas: en la casa, con trámites,
evitando el aislamiento de quien sufre.Todo sin atosigar.
Pastoralmente,
el ayudante ha de reforzar la fe, el vínculo comunitario eclesial y la
esperanza del sufriente.
|