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Duelo - Su intensidad 

La intensidad del sufrimientos en los duelos, obviamente, es mucho mayor por la muerte de seres queridos que por pérdidas de bienes apreciados. 

 

En efecto, la intensidad de los sentimientos se produce por:

  • lo definitivo de la pérdida o de la muerte

  • la ansiedad de la separación

  • el vacío o desconcierto de la ausencia 

  • la causa y circunstancias que lo ocasionaron (acción o muerte impuesta, indigna, dehumanizada, con abandono, con negligencia, con violencia...) 

  • la hondura de la relación existente 

  • el rol desempeñado por el difunto o ausente

  • la fuerza del "apego": dependencia o independencia que se ha generado

  • la actitud asumida: pasiva o activa

  • la consideración sobre la realización, satisfacción y cumplimiento de la vida del fallecido.

  • Los asuntos sin resolver entre dolientes y difuntos.

  • la canalización y reinversión afectivas desplegadas.

  • la utilización de los recursos humanos y religiosos de que dispone cada persona: caracter, salud mental, autoestima, capacidad adaptativa, experiencia de otros duelos, acción vincular y familiar, capacidad de expresar el duelo, vivencia espiritual. Sufrimos como somos, pensamos, creemos y esperamos, es decir según nuestra propia personalidad (1).

 

Muchos autores mencionan la intensidad según este tipo de vínculos o situaciones:

 

1. Muerte del hijo

2. Muerte del cónyuge 

3. Separación o divorcio del cónyuge 

4. Encarcelamiento o pérdida de la libertad 

5. Muerte del familiar cercano 

6. Accidente o enfermedad 

7. Crisis familiar grave 

8. Expulsión del trabajo 

9. Pérdida económica importante 

10. Jubilación

 

Tema musical: "Campeones de la vida"- Alejandro Lerner"

 

Solo las personas capaces de amar intensamente pueden sufrir también un gran  dolor,

pero esta misma necesidad de amar sirve para contrarrestar su dolor y curarles.

León Tolstoy