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Tiempos
de Duelo - Su
acompañamiento
El
duelo tiene sus tiempos (cfr. Ecl 3,1-8).
Se
quiere salir rápidamente del sufrimiento, pero no siempre es posible.
Con
el duelo hay que ser pacientes pero no pasivos.
Hay
que tomarse y conocer "sus tiempos".
El
acompañamiento en todo duelo es una disciplina y un arte que implican en
el ayudante, también sanador herido, madurez afectiva, gran capacidad de
escucha, habilidad en la relación ayudante-ayudado, acogida emotiva,
control emocional, serena empatía, conocimiento de los tiempos y
movimientos del alma sufriente, experiencia de vida espiritual...
El
duelo tiene su lógica y sus tiempos específicos en los que el dinamismo
terapéutico ha de recorrer los pasillos interiores del hombre herido
hasta sanarlo.
Inicialmente,
lo mejor es contener y acompañar, permitiendo los desahogos necesarios,
haciendo acto de presencia y ofreciendo servicios concretos.
"Mira
que la dolencia de amor no se cura
sino
con la presencia y la figura"
(S. Juan de la Cruz).
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